Debido a vacaciones, por trabajo u otros motivos, muchas mujeres y sus familias deben viajar. Los medios más comunes para viajar son auto particular, ómnibus o tren y avión.

Viajar por tierra
Viajar en auto particular por largas distancias, puede resultar una de las opciones más aconsejables para la mujer embarazada. Esto es debido a que puede parar cuando lo necesite, tanto por que el movimiento no le haga bien y sienta náuseas o simplemente para estirar las piernas.

En el caso de viajar en tren o en ómnibus, lo que se aconseja es que cada tanto se pare y camine, aunque sea por el pasillo y con muchísimo cuidado, para estirar las piernas, y que no se hinchen y se duerman.
Para las mujeres que sienten una descompostura podrían tomar antiemético, recetado por su médico, para los malestares.

Viajar por aire
Pero viajar en avión  es otra cosa completamente. Según la American collage of Obstetricians and Gynecologist, la etapa más segura para viajar en avión para una embarazada sana es entre la semana 14 y la 28 de la gestación.

La regulación aeronáutica, al no tener los aviones las condiciones médicas y sanitarias para la atención del parto y recién nacido, prohíbe los vuelos internacionales desde el séptimo mes, ó semana 32 de gestación, y de vuelos domésticos desde el octavo mes, ó semana 38 de gestación. En embarazos múltiples la prohibición de volar en todos los vuelos comienza al séptimo mes, por el riesgo de parto prematuro.
A su vez, cada compañía se reserva el derecho de estipular la semana de gestación en la que comienza la prohibición de volar.

Como los aviones vuelas a una altura de 11 a 12 mil metros sobre el nivel del mar, las cabinas se encuentran presurizadas, lo que hace que disminuya el trabajo del corazón, aumente la presión arterial sistémica y se reduce el oxígeno en sangre. Las embarazadas sanas no sufren efectos igual que su feto. Pero en aviones no presurizados donde el nivel de oxígeno se reduce mucho más, los vuelos a gran altura están contraindicados para embarazadas.

Al irse de viaje, quizás en un lugar en dónde no puedan conseguir la medicación necesaria de manera inmediata, es aconsejable llevar consigo un pequeño maletín con algunos medicamentos.

Botiquín de viaje
Pueden necesitarse óvulos contra hongos vaginales, antibióticos del tipo de la ampicilina para uso transitorio en caso de infecciones urinarias. Algún analgésico oral no contraindicado durante el embarazo, como paracetamol.
Antieméticos para combatir las náuseas y vómitos que puede provocar el viaje, tanto en avión, barco o auto, todo dependerá de la mujer.

Pero lo más importante es llevar toda su documentación del embarazo, ecografías, vacunas, recomendaciones médicas, direcciones y teléfonos de los seguros y prestadores médicos del país que visite. Además es aconsejable tener la vacuna antitetánica al día, no existe contraindicación de dársela en cualquier época del embarazo. Las otras vacunas dependerán del destino elegido, si es endémico en enfermedades infecciosas que requieran de inmunización protectora.

Pero como siempre recomiendo, siempre visite a su médico y pregunte todo lo que deseen, especialmente si va a viajar, tome precauciones y preste atención a los consejos que le brinda su obstetra.