Si una mujer que por lo general tiene menstruaciones regulares sufre un retraso de una semana o más, puede estar embarazada. Pero esto se determina habitualmente por pruebas de sangre u orina.

Un test ELISA (encimoinmunoanalisis), puede detectar incluso valores muy bajos de gonadotropina coriónica humana en la orina de una forma rápida y fácil.

Alguna de las pruebas de embarazo de mayor sensibilidad que usan este método pueden detectar concentraciones casi inapreciables de gonadotropina coriónica humana como las que aparecen alrededor de una semana y media después de la fecundación, y los resultados se obtienen en media hora.

Otras pruebas incluso de mayor sensibilidad, que también detectan esta hormona, pueden determinar si una mujer esta embarazada pocos días después de la fecundación (antes de la primera falta de menstruación).
Durante los primeros 60 días de un embarazo normal con un feto, los niveles de gonadotropina coriónica humana se duplican cada dos días aproximadamente.

El análisis de orina puede hacerse en casa, en la farmacia, en el hospital o en la consulta del médico. Es una prueba fiable en más de un 90%.  Puede realizarse a partir de dos semanas después de la concepción aunque tendrá unos resultados más fiables si espera cuatro semanas más. Pero si han quedado dudas es posible realizarse un análisis de sangre.