Es bastante cotidiano que las mujeres sufran de gases en el embarazo. No deben preocuparse.

¿A qué se debe?
Cuando el útero crece durante el embarazo va presionando los órganos que se encuentran cercanos, como el recto y los intestinos. La digestión se torna más lenta, y esto también es provocado por los altos niveles de progesterona. La progesterona relaja la musculatura de todo el cuerpo, incluido el tracto digestivo. También le puede ocurrir a personas con intolerancia a la lactosa.

¿Qué se debe hacer?
Hay muchas mujeres que sufren de inflamación, por lo que los gases aumentarán. El médico tratante debe indicarle una dieta para ayudar a tener deposiciones regulares. Es recomendable hacer más cantidad de ingestas diarias, se dividen las 4 comidas en 6 más pequeñas. Hay que tratar de evitar las comidas que produzcan gases, como brócoli, repollo frituras, salsas picantes, postres muy dulces y algunas legumbres. También los refrescos gasificados. Esto no significa que no se vuelvan a ingerir estas comidas durante todo el embarazo, solo es recomendable suprimirlos hasta sentir mejoras y luego ir incorporándolos uno a uno.
La mujer embarazada debe evitar el estreñimiento, tan común en este período, ya que eso aumentará los gases y la hinchazón de estómago.
Debe evitar ingerir mucho líquido durante las comidas, es recomendable hacerlo al terminar de comer.
Masticar chicle tampoco colabora con la situación y mucho menos si es una mujer fumadora.

Precaución

Si llegara a sentir dolores intensos, aunque crea que se debe a los gases, es imperante que consulte a su médico, y más si éstos son como calambres.