No es lo más común, pero es posible estar cursando el principio de un embarazo sin experimentar ninguno de los síntomas típicamente asociados a este estado: náuseas o vómitos, cansancio, mareos, sensibilidad mamaria. Inclusive hay algunas mujeres que experimentan una “falsa regla”: pequeñas pérdidas en los momentos en los que deberían tener su menstruación. Esto muchas veces llega a que se retrase la confirmación del embarazo. Pero si pese a no tener síntomas, el test da positivo y el mismo doctor nos lo ha confirmado, no debemos preocuparnos. Un ultrasonido nos puede mostrar cómo evoluciona nuestro bebé, para quedarnos bien tranquilas.

Pero, ¿por qué no tengo síntomas?

Cada mujer –y cada embarazo- es diferente. Algunas mujeres casi no experimentan síntomas, mientras que otras los sienten a todos. También sucede que una mujer que vivió un primer embarazo sintiéndose incómoda o con muchos síntomas, no los sienta luego con su segundo bebé (¡o viceversa!). Por eso, no has de preocuparte si tus amigas, parientes o conocidas te aseguran que vas a sentir esto o aquello. Lo que les ocurrió a ellas no tiene por qué sucederte a ti.

Tampoco te enloquezcas prestando atención a cada cosa que te ocurre en el cuerpo, ya que te alarmarás y terminarás llamando a tu médico a cada rato. ¡Muchos síntomas que te asustan pueden ser consecuencia de tu ansiedad! Sí debes observar que no sientas dolores abdominales agudos, dolores fuertes de cabeza (pueden ser indicio de presión arterial alta) o pérdidas vaginales. En esos casos, sí debes consultar a tu médico que sabrá asesorarte y brindarte atención llegado el caso.

¿Y si no me crece la barriga?

Las primerizas esperan con ansiedad que asome su barriga de embarazadas. Sin embargo, a veces este síntoma –que muestra el crecimiento normal del útero- no se manifiesta hasta el cuarto o quinto mes de embarazo. Algunas mujeres incluso pierden peso durante el primer trimestre, ya que están inapetentes. También puede pasar inadvertido el crecimiento del vientre para aquellas mujeres que padecen de obesidad, o de exceso de grasa abdominal.

Si bien la falta de síntomas puede ser pensada como una bendición por aquellas mujeres que están pasando por un primer trimestre con muchas molestias, en general la falta de síntomas asociados al embarazo angustia a las futuras mamás. No hay que preocuparse: mientras los controles médicos den bien, disfruta de sentirte como siempre e intenta seguir con tu rutina, pasar el tiempo con tu pareja o tus otros hijos, o hacer lo que te gusta. ¡Verás que pronto tu vida cambiará para siempre!