Los primeros síntomas de embarazo pueden ser varios, y no necesariamente deben darse todos al mismo tiempo. Inclusive algunas mujeres no sienten nada diferente. Pero muchas sí, por eso, es importante tener en cuenta que si se presentan algunos de estos primeros síntomas, cabe la posibilidad de que se trate de un embarazo. Igualmente siempre es necesario realizarse un test de embarazo para comprobarlo.

Éstos son los síntomas de embarazo inicial:

Amenorrea
El primer síntoma de embarazo generalmente es la ausencia de la regla, también conocida como amenorrea. Si la mujer es regular y sexualmente activa, un retraso de más de una semana podría significar un estado de gravidez a pesar de sentir dolores del tipo menstruales. En cambio, si la mujer es irregular el retraso debería ser mayor.
No debe confundirse la regla con un pequeño sangrado vaginal que a veces aparece durante la implantación.

Fatiga / sueño
Puede darse, aunque no a todas le sucede, que la mujer sienta mucha necesidad de dormir o se encuentre muy cansada. Ello se debe a la alta cantidad de hormonas que está generando su cuerpo. Si tienes la posibilidad de descansar cuando el cuerpo te lo pide, hazlo.

Temperatura basal elevada
La temperatura basal (aquella que tienes al despertar) es algo más elevada durante el embarazo. Si durante algunos días sientes que tienen un poco de fiebre, tal vez no se deba a que estás por caer en cama con gripe, sino a un embarazo incipiente. Esto es porque la progesterona, hormona segregada en grandes cantidades por el cuerpo lúteo del ovario, provoca un aumento de un grado en la temperatura usual del cuerpo.

Náuseas y/o vómitos
Las náuseas y/o vómitos asociados con la etapa inicial del embarazo generalmente suelen ser matutinos, pero no es una regla estricta ya que en algunas mujeres pueden darse durante la noche quizás. Dichos síntomas pueden darse como efectos secundarios a la gonadotropina coriónica y a los estrógenos producidos en cantidad creciente a partir del décimo día tras la fertilización.
Una recomendación para este síntoma es dividir la cantidad de comida ingerida a lo largo del día en mayor cantidad de porciones, para no llenar el estómago. El comer una galleta de agua o un pedazo de queso te puede ayudar, aunque no lo creas.

Congestión mamaria
Para mantener el embarazo incipiente, el cuerpo de la mujer es estimulado por la hormona gonadotropina para continuar secretando estrógeno y progesterona. Debido a estas hormonas, las mamas se congestionan, se sensibilizan y aumentan de tamaño. Sin embargo, este síntoma puede ser engañoso para algunas mujeres, para las cuales algo parecido ocurre habitualmente previo a la menstruación. Para otras, en cambio, sugiere que algo distinto está ocurriendo.

Mareos y/o desmayos
La sensación de mareo, vértigo y hasta el desmayo son comunes en el embarazo. La pared de los vasos sanguíneos se relaja producto de las hormonas, y la dilatación puede provocar descenso de la presión.
Esto se debe a que el cuerpo de la mujer embarazada tiene una producción sanguínea mucho mayor, para poder alimentar y satisfacer todas las necesidades del feto. También la embarazada puede sufrir estos síntomas ante una baja en la concentración de azúcar en sangre. Por eso es aconsejable llevar consigo algo dulce, un caramelo o una bolsita con azúcar para esos momentos. También podrías llevar contigo un poco de alcohol para sobreponerte de un posible desmayo.

Deseo de orinar
¿Por qué las embarazadas orinan con más frecuencia? Al aumentar de tamaño el útero, éste comprime la vejiga y aumentan las ganas de orinar. También debido a la progesterona se siente la necesidad casi incontenible.
Este incómodo síntoma dura aproximadamente entre 11 y 12 semanas. Normalmente se detendrá cuando el útero crezca ocupando la cavidad pelviana, reduciendo la presión. Pero se vuelve a sentir al final del embarazo.

Estreñimiento
Una de las causas del estreñimiento en las primeras etapas del embarazo es el incremento de la hormona progesterona, ya que ésta lentifica el movimiento del alimento a través del sistema digestivo. Para algunas mujeres, el problema empeora a medida que avanza el embarazo, por la presión que el útero en crecimiento ejerce sobre el recto. Además, los suplementos de hierro que se suelen recetar en el embarazo pueden también tener consecuencias en este aspecto.

Ardor estomacal
Como el estómago se vacía más lentamente, esto puede también causar mayor emisión de jugos gástricos para acelerar el proceso, lo que se traduce en una sensación de ardor de estómago. La soda y las galletas pueden ayudar. También el comer más frecuentemente porciones pequeñas, más fáciles de digerir. Recuerda beber mucha agua, comer frutas, pasas y cereal de salvado para recuperar tu regularidad. De cualquier manera, consulta a tu médico antes de tomar cualquier clase de antiácidos.

Gases e hinchazón
Al igual que el estreñimiento y el ardor estomacal, estos molestos síntomas están causados por las hormonas que lentifican la digestión de los alimentos. Una dieta balanceada, rica en fibras, puede ayudarte a aliviarlos.

Dolores abdominales
Algunas mujeres experimentan dolores similares a los que se sufren durante la menstruación durante el período de implantación del embrión en las paredes del útero. Si se experimenta dolor abdominal leve en otras etapas del embarazo, las causas pueden ser diversas. Hay que consultar con el médico si los dolores no se alivian al descansar o al cambiar de posición.

Deseo o aborrecimiento de comida y olores
Es un hecho que a muchas embarazadas les cambia el sentido del gusto. Son nuevamente las hormonas, nombradas previamente, las que producen la hipersensibilidad en nuestros sentidos. Por este motivo, algunos olores se sentirán más fuertes e intensos y los sabores ya no sabrán de la misma manera. Lo más importante es no abusar de alimentos con altos niveles calóricos que no aporten nutrientes a al organismo, ya que no colaborarán con la nutrición y harán que aumente de peso.

Siempre debes tener en cuenta que la mejor manera para salir de dudas es realizarse un test de embarazo o de sangre.